Quizás, solo una suposición mía, el anterior post sobre este tema haya quedado inconcluso. Inconcluso porque no “tomé posición”, o si se lee a las apuradas, pareciera que si tomé posición, cuando esto último no es así.
Como expliqué, yo estoy de acuerdo con estas manifestaciones, al parecer espontáneas, de los ciudadanos. Aunque no parezca, esta es una forma de participación política (algo poco visto en estos últimos tiempos), y lo que más me alegra, es que muchas de esas personas que se manifestaban, eran jóvenes. Y aunque muchos hablen que solo se trataba de la “clase más acomodada”, yo no caigo en algo tan simple (ver Cacerolazos espontáneos).
Volviendo al primer párrafo, yo no tomé posición. No estoy ni del lado del campo ni del lado del gobierno. ¿Puedo ser gris, en un país de blancos contra negros?. No tomo ninguna posición porque creo que ambos mienten:
Por un lado tenemos al campo, que sin datos estadísticos ni aburridos gráficos, cualquiera sabe en este mundo que están en una hermosa bonanza. Una privilegiada situación que en la historia ha sido cíclica: hubo momentos donde el campo se moría de hambre y momentos donde comió caviar. Hoy come caviar, sembrando un mono cultivo que tiene mucho rendimiento, llamado soja, y que si seguimos sembrando lo mismo en todos lados los próximos años, nos quedaremos sin campo por mucho tiempo. Esto sin contar, que en este país, los costos por combustible son mucho menores que en resto del mundo por estar subsidiados.
Por otro lado está el gobierno, que dice “querer parar esta sojización” y “redistribuir el ingreso entre los más pobres y los más ricos”. ¿Cómo?, enfrentándose al agro, dejarlo como el enemigo del pueblo y buscando el odio entre los grupos sociales. En teoría, esta plata que le sacan al agro, va los que menos tienen. Los que menos tienen van cada semana al supermercado o al almacén, y ven que está todo más caro, semana tras semana. El pobre sigue cobrando lo mismo (porque encima está en negro), y su ingreso se ve devaluado en un 20% año a año. Excelente forma de “redistribuir” el ingreso.
En conclusión
1) No creo que las retenciones y los subsidios sean una solución al problema, es solo un parche temporal, que encima se hace insostenible con el tiempo. Hoy en día respiras, y hasta el aire está subvencionado por el estado. Y lo peor, lo pagamos todos.
2) El gobierno habla de los ricos, como si fueran los malos, generando confrontación (y no diálogo) en la sociedad. Y ellos… (Néstor y Cristina) ¿Qué son? ¿Pobres?.
3) El campo se queja. Grandes y chicos. Quienes son los más perjudicados (o los verdaderos perjudicados)… los chicos.
4) El estado debe promover la producción, no atacarla. Puede haber diferencias, pero deben ser habladas. El que haya más producción, trae más oferta, y en consecuencia, precios más bajos.
5) El campo y el gobierno mienten. Y los medios también.
Y como ya lo expliqué. Es hora de planear, este país no tienen ningún plan a largo plazo. Hasta Uruguay tiene plan ganadero, por dar un ejemplo, y nosotros no. No tenemos plan productivo (todavía estamos viendo si somos un país agroganadero o industrial, cuando debemos ser ambas), no tenemos plan energético (apenas estamos contando maga vatios a ver si nos alcanza para el invierno), no tenemos plan económico, no tenemos nada pensado a mediano y largo plazo. Todo lo solucionamos ahora, como podemos, lo atamos con alambre y seguimos como podemos. Mientras tanto, Argentinos, todos contra el campo (que seguro no es argentino).
Invito a leer y escuchar
- Cuando la única verdad no es la realidad (Por Jorge Lanata) – Diario Crítica
- Para Carrió, la Presidenta “desconocía la realidad” del campo. (Mitre)
Un Comenario
No importa el sector en el que nos encontremos, pero NO podemos obviar la protesta del sector más importante de la Argentina, porque vivimos en esta tierra y antes que emprendedores, empresarios, profesionales y microemprendedores…SOMOS ARGENTINOS!
“Mucha gente se acostó preocupada. Otra, más audaz, ocupó las plazas de los pueblos que parecían dormidos. Fui FELIZ. Porque presencié la RESURECCIÓN: en lugar de brazos cruzados vi cacerolas, me convencí que no estamos muertos de apatía y desinterés, que somos capaces de luchar por otros, no solo por nosotros. Y mi felicidad fue completa cuando la Señora y el Señor, mandaron a la Plaza de Mayo al inmostrable Luis D´Elía y sus barrasbravas que son los sicarios o custodios de ÉL y de ELLA. Así mostraban sus uñas….continuar leyendo http://www.sumeclientes.blogspot.com