La Crisis Energética, el problema inentendible

Julio De Vido por Sabat

El tema de la crisis energética argentina no es algo nuevo. No es que el año pasado, se dieron cuenta que lo que producíamos no nos alcanzaba y nos encontramos en pelotas. No es que hubo un cambio de gobierno y le sacaron el polvo a los números y cayeron en la realidad.

El tema de la crisis energética argentina lleva años, varios años. Recuerdo por eso del 2003/4 a los noticieros saliendo con: Argentina está en crisis energética. Frente a toda la crisis económica y política de la que estábamos saliendo, esta crisis casi que pasaba a un segundo plano para la vida del argentino medio.

Está bien, ¿era previsible?, si, era previsible. ¿No se previno?, bueno, no se previno. ¿Se hizo algo cuando ya era tarde?, no, se hizo muy poco. Y esto es lo más increíble. No se previno cuando era previsible. Y cuando ya estábamos en crisis, tampoco se planificó solucionarla en los próximos años. Es la triste realidad argentina. Se ató un poco con alambre y cinta scotch y así estamos.

Pasaron cinco años, estamos en el 2008 y todavía estamos hablando del tema. Y para variar, no estamos como hace cinco años, sino que estamos ahora mucho peor.

En el 2004, Endesa (dueños españoles mayoritarios de Edesur) decían “el sistema eléctrico en Argentina está al límite”. ¿Y como pensamos que estamos ahora?. Ya pasamos ese límite.

Quizás cualquiera de nosotros no nos damos cuenta. Porque el gobierno es muy vivo con esto. A nosotros, los ciudadanos, no nos corta la luz. Entonces, ni nos damos cuenta. Nos parece que todo sigue bien, que no hay problema, que de alguna forma lo solucionaron y ahora está todo bien.

La luz se la cortan a las empresas. A las industrias. Y de esa forma “solucionan el problema”. O por lo menos, eso nos hacen creer. Entonces, éstas tienen que parar la producción.

No quieren enfriar la económia, hay inflación y encima no dejan que las empresas produzcan. ¡¿En qué país vivimos?!. Vivimos en Argentina.

El gobierno mantiene su política de no aumentar las tarifas. Lo cual, para cualquiera de nosotros, tendríamos que estar más que contentos, o por lo menos, si lo vemos de forma superficial. Pero ¿a costa de qué?.

Según una nota de Francisco Olivera para La Nación que salió en la edición impresa del viernes pasado:

“Para evitar más cortes de luz (como los que volvieron a afectar ayer a empresas) o alzas en tarifas eléctricas y pagar los costos de generación local y de importación de Brasil, la Presidenta deberá destinar este año 4500 millones de dólares a subsidiar ese sector. El equivalente a lo que le costaría al Estado construir, por ejemplo, seis usinas de 800 megavatios que solucionarían la crisis energética.”

Si, es así. Luego de cuatro años de gobierno, y no solucionar el problema, ahora preferimos gastar el dinero en consumo, en vez de invertirlo y solucionar el problema de fondo.

Es la Argentina de siempre, la que gasta su dinero en cualquier cosa y arregla todo con alambre y cinta scotch.

Nota de La Nación Vía | PiensoLuegoPiensoLuegoExisto
Foto | Extraída de La Nación por Alfredo Sabat.

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