Por primera vez en mi vida, quiero que sea marzo. Nunca estuve tan ansioso porque sea marzo. De hecho, todos los anteriores años no quería que llegue nunca dicho mes, porque era sinónimo de que empiece el colegio, y con eso me alcanzaba para odiarlo por completo.
Pero este año es diferente. El colegio ya es cosa del pasado y empiezo la facultad. Y para mejor, empiezo prácticamente en abril. El 12 de marzo tengo que ir a ver mis turnos y horarios, mis primeros turnos y horarios de mi vida universitaria.
En marzo cumplo 18 años. Y en marzo, comienza mi vida de ciudadano, con todos sus derechos (y… obligaciones).
Es Pascua. Es el renacer.