El conflicto del campo puso en las mesa temas de los más interesantes, uno de ellos es el rol de los medios de comunicación, como es que estos influyen en la sociedad y cómo es que estos deberían de informar a su público.
Entre las campañas que más resaltaron fueron aquellas que -muy influidas por el gobierno nacional- hablaban de la “mentira de Clarín” y como este influía en la forma de pensar de los argentinos. En abril, el director de Perfil publicaba ¿Por qué tan pronto?, el gobierno se peleó con el diario más vendido del país.
El aviso que acompaña este post es de una de esas protesta (se puede ampliar haciendo clic sobre la imagen). “Consideramos que la omnipotencia mediática que impone el Grupo Clarín no es sana para pluralidad democrática” dice.
En eso estoy totalmente de acuerdo. No hay pluralidad cuando hay un solo grupo que controla la televisión (y con esto no digo que tenga todos los canales, pero son los que distribuyen los canales
), diarios, radios y hasta textos escolares. Pero en esto también tiene mucha culpa el Estado (con varios gobierno, inclusive este) que acepta adquisiciones (muchas de ellas formando monopolios) sin ningún tipo de control (o mejor dicho, autorizándolas gracias a una corrupción fenomenal) y no fomenta la competencia, sino todo lo contrario, ayuda a la concentración.
Pero lo que me pregunto a mi mismo es si “queremos información objetiva”, como dice una de las frases. Digamos que la objetividad absoluta en una nota de un diario es una utopía. El hecho de hablar sobre un tema y no hablar de otro (u omitir algo del mismo tema), ya incluye una cuota importante de subjetividad. Entonces, ¿qué podemos hacer? ¿Qué deberíamos pedirle a un diario?, o mejor dicho, ¿Qué deberíamos pedirle a cualquier medio de comunicación?.
Se me ocurren dos cosas diferentes, o más bien opuestas (es decir, o una o la otra):
Varios Autores (Objetivizarse)
Para los que siguen apoyando la idea de un diario objetivo, se me ocurre que cada noticia que publique e involucre temas sensibles a la sociedad (es decir, no creo que sea necesario este sistema en el pronóstico del tiempo), lo haga con dos o más autores con ideas, pensamientos y/o corrientes opuestas o bien diferentes. Que se opongan entre sí, con los argumentos correspondientes. Y cada lector decidirá cuales son los que más le convencen. Es de esperar, que la mayoría de los lectores tomen ideas de varios autores y formen sus propias conclusiones. Hasta sería interesante que el mismo diario incluya alguna leyenda fomentando la postura crítica del lector a lo que está leyendo.
Es el sistema económicamente más complicado. Y la elección de esos autores también implicaría una subjetividad por parte de quien los elija. Pero, por ejemplo, se podría armar un mecanismo por el cual los propios lectores elijan esos autores para tratar determinada temática. Con un formato similar a una encuesta y desde la página web del diario. Esto último no sería muy complicado y es perfectamente viable. Aunque no le quita subjetividad, si permite algo así como una democratización de las ideas.
Publicar la Elección Editorial (Subjetivizarse)
La segunda opción, es la que creo más viable y le daría más transparencia a los medios de comunicación tradicionales. En muchos países, cada diario o medio se posiciona públicamente a favor o en apoyo a determinado candidato en determinada elección. Así por ejemplo, el The New York Times hizo público su apoyo a Hillary Clinton en las primarias demócratas (que por cierto, perdió con Obama) y apoyó a John McCain en las primarias republicanas (este si ganó).
Esto no quita que este diario publique noticias que favorezcan al otro candidato o incluso en un futuro cambien de opinión. Pero el lector ya sabe a quién esta leyendo. Y le permite desarrollar su espíritu crítico sabiendo que está leyendo un diario que apoya a determinada candidatura o a determinada administración.
Sería realmente interesante que los diarios locales hagan público su apoyo formal a determinado candidato o a determinado gobierno. Y que dejen bien en claro que ideas o ideologías sostienen.
Conclusión
Los ciudadanos no nos podemos informar en base a un solo diario o un solo medio. Para poder comprender una problemática social, política, económica, incluso filosófica, hay que leer diversas fuentes y diversos autores. Y este último punto es realmente importante: el autor.
El diario, la televisión o una radio no dejan de ser el medio. Un medio que muchas veces elige qué publicar o no, qué decir o qué comunicar. Pero al fin y al cabo, el que está comunicando es el autor, que no deja de ser una persona, que escribe, piensa y dice, lo que siente.