
En este último par de días estuve con algunos problemas en mi blog. El primero es un gran problema, pero por suerte existen herramientas que ayudan a combatirlo. Ese problema es el Spam.
El Spam en los blogs, son los comentarios no deseados (igual que en el correo electrónico, pero con comentarios en vez de i-meils). Y esto no se refiere a personas molestas en particular, sino a comentarios llenos de enlaces y en el 99% de los casos en inglés, que en general no tienen nada que ver con el post, pero que buscan hacer publicidad con todos esos links en un solo comentario.
No sé por qué razón pero en estos últimos días -y como se puede ver en el gráfico que acompaña este post- la cantidad de comentarios no deseados o spam creció de manera exponencial. Y así es que en lo que va de noviembre, recibí la misma cantidad de spam que en el resto de la historia de este pequeño blog.
Gracias a Dios (si es que existe), los que usamos WordPress como sistema de gestión para el blog, tenemos una extensión (o plugin) llamada Akismet que nos frena y filtra todo ese spam. Sino tendría que haber revisado más de 1000 comentarios en un par de días, separando “la paja del trigo”.
Por otro lado, hoy no podía subir imágenes/fotos para publicarlas en mis posts. No sabía por qué razón. Pensé que era un problema del servidor, de la base de datos, o del que se yo. Hasta que me di cuenta que había superado el máximo de capacidad que le había asignado a la cuenta de este blog. Ahora con el doble de Megabytes en mi cuenta, otro problema superado.